EL JUDÍO
Origen y evolución.-
La figura del Judío era habitual en
los desfiles procesionales de los pueblos del sudeste
cordobés: Benamejí, Puente Genil, Lucena, Cabra, Priego,
Doña Mencía y Baena.
Vestían viejas túnicas y rostrillos
grotescos que reflejaban la maldad de la figura
representada: el pueblo judío que renegó de Jesús,
ayudó a prenderlo y pidió su muerte a Pilatos. Su misión
era representar algunos pasos como el prendimiento y la
persecución de los primeros cristianos. En algunas
poblaciones aún persisten de esa forma, y en Baena
quedan las figuras del rey Herodes, Judas y el Judío
errante que mantienen su vestimenta original. Pero hace
unos 200 años ......
No está claro aún, por la pérdida de
Libros de Actas, cómo en Baena la figura del Judío
cambia su harapienta túnica y rostrillo por un traje de
corte militar muy similar al actual pero portando lanza
en lugar de tambor (uniformes saqueados al ejercito
napoleónico derrotado en Bailen, o procedentes del
extinguido Cuerpo de Voluntarios Realistas, ¿o quizás
ambas circunstancias, una después de otra? ). En el
Museo de Semana Santa se conserva una tambor muy antiguo
conocido como "la caja francesa".
Lo que si está claro es que en 1846
las Cofradías contaban con su grupo de Judíos llamado
Turba, que a nivel interno se organizaba en cuadrillas. Aún
en 1895, en las Turbas de las tres Cofradías que a la
postre serían blancas "los Judíos
llevan cola negra, distinguiéndose los cuadrilleros,
abanderados y hermanos de caja (tambor) por usar las
colas del casco blancas, llevando los cuadrilleros bastón
y los hermanos lanza.". No sabemos, si
en la Turba de la Cofradía de N.P. Jesús Nazareno también desfilaban con ambos colores de cola.
Por motivos no aclarados se produce en
nuestras Turbas, bien una generalización del color
blanco, o bien la separación de las Cuadrillas o individuos que portaban lanzas y cola negra a los cuales no se
permitía el uso del tambor. A principios del siglo XX la
división o agrupación es ya un hecho solo hay dos
Turbas Coliblancos y Colinegros, Colinegros y Coliblancos.
La polarización no solo afecta a los Judíos, sino también
las Cofradías que se tornan blancas o negras
en función del color de la cola de los Judíos que
forman su Turba. Tres Cofradías son blancas y dos negras.
El tambor.-
Lo que comenzó como un único tambor a
la cabeza de la Turba de Judíos par "abrir calle",
fue ampliándose durante la segunda mitad del siglo XIX,
para generalizarse con la entrada del siglo XX, cuando
las lanzas y los rosarios van sustituyéndose por los
tambores. Este instrumento musical se convirtió en el
elemento característico del Judío, más incluso que el
color de la cola. El Coliblanco o Colinegro se siente por
encima de todo Judío y tamborilero.
Durante algunos años se forman
piquetes de Judíos Colinegros mientras procesionan las
Cofradías blancas y se producen disturbios. Tal
es el clima de enfrentamiento que se vive que en las vísperas
de la Semana Santa de 1924 el Delegado Gubernativo se reúne
con las distintas Cofradías blancas exigiéndoles
que los Judíos Colinegros desfilen como invitados en sus
procesiones tras la cuadrilla de Sayones que portando
lanzas separará a las dos Turbas, para así evitar
altercados.
D. Toribio de Prado Padillo, Hermano
Mayor de la Cofradía del Dulce Nombre se negó a que la
Turba negra desfilara en la Procesión de su
Cofradía, y pese a que ese año desfilaron detrás de la
Virgen de la Soledad, no volverían a hacerlo.
Las otras dos Cofradías blancas
accedieron y durante décadas los Colinegros desfilaron
el Miércoles y Jueves Santo como invitados,
hasta que hace unos años, y debido a la poca afluencia
de Colinegros, su Turba dejó de desfilar el Jueves Santo.
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