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El
San Juan Bautista
Historia,
documentos y construcción
Sin llegar a ser un experto en la
materia pretendo con esto hacer llegar a mas personas el hobby,
arte, o como se le quiera llamar, de la construcción de modelos
a escala, y particularmente de modelos de veleros antiguos.
Esta página fue la primera andadura de
una mayor, de la que ésta es parte, y que contendrá, no solo
hobbys, sino materiales de estudio y diversos temas de interés
para los cursos.
 
Maqueta del galeón San Juan Bautista
Introducción |
Breve
reseña histórica |
Proceso
| Enlaces
Introducción
Este
documento está dirigido a los alumnos y, en general a todo aquel
que se interese por las maquetas y el modelismo en general, y el
dedicado a los barcos en particular . En el se trata de mostrar
la pasión por el modelismo, por el máximo detalle en la
representación de los modelos a escala, con la mayor fidelidad
posible a los originales reales.
Se pueden encontrar innumerables modelos y maquetas en todas sus
modalidades, exposición, estáticos, radio-control, etc., aunque
en este apartado solo se tratarán los modelos a escala de buques
históricos en su modalidad estática o de exposición.


Breve reseña histórica
La historia
del san Juan Bautista comienza con el hecho relevante de su
viaje a Coria del Río desde Japón. Comienza la historia en el
Japón del siglo XVI, en el que los misioneros españoles trataban
de inculcar la fe cristiana a los habitantes de aquellas
tierras, siendo uno de ello el Abad Vizcaíno, que vio
otras posibilidades en las relaciones de España con Japón, y a
la vez la posibilidad de obtener otras compensaciones. Por ello
intentó establecer el convencimiento en el Shogun de que el
comercio con España podrá realizarse a través de una ruta
alternativa. Sin embargo, los movimientos políticos del Japón de
la época determinaron que los nobles afines al Shogun, le
convencieran de que los culpables de la violencia en el país y
de los vaivenes políticos eran los cristianos, con lo que el
Shogun no quiso ceder a los deseos del Abad Vizcaíno. No
obstante, éste no se dio por vencido, paseando sus pretensiones
por las cortes japonesas, hasta que unos de los gobernadores, el
Daimyo Date Matsamune prestó oidos a su causa. Este, ofreció una
embajada, al mando de lo cual nombró a uno de sus leales
samurais, Hasekura Tsunenaga Rokuyemon, ordenando la
construcción de una galeón den la bahía de Sendai, donde
actualmente se encuentra un réplica del mismo. El galeón en un
principio se llamó Date Maru, en honor al Daimyo, nombre que se
cambió posteriormente ante la sugerencia de Vizcaíno de que no
sería de buen efecto para la embajada arribar a España con un
galeón cuyo nombre fuera japonés, y se bautizó la nave con el
nombre de San Juan Bautista.
Así, tras una travesía
accidentada, el galeón llegó a España, remontando el
Guadalquivir, hasta Coria del Río, donde la embajada continuó su
viaje hacia la corte de Madríd, trayendo a bordo a Hasekura
Tsunenaga ,
recién convertido al cristianismo, para ser bautizado en España,
en presencia del Rey Felipe III, junto con el franciscano
Vizcaíno, que en realidad buscaba el obispado de Japón, mientras
que el embajador, a su vez en realidad buscaba la licencia para
comerciar directamente con Nueva España, sin tener que pasar por
Filipinas, el siglo XVI.
Parte de la
embajada había quedado en Coria del Río, mientras que el resto
volvió después de visitar al rey sin haber conseguido su
propósito, quedando la mayoría de ellos en Coria del Río, donde
hoy es bastante común el apellido Japón y prevalecen aún los
rasgos orientales en muchos de los habitantes del pueblo.
Las reseñas de este galeón se
pierden tras su regreso a Acapulco con parte de la legación
japonesa que el embajador no podía traer a España, al cual llegó
bastante deteriorado por efecto de las tempestades y avatares de
un largo y penoso viaje.

Para llevar
a cabo la tarea, ¿qué pasos deberemos seguir?
En primer
lugar deberemos tener presente contar con todos los materiales
que vamos a necesitar, y seguidamente, confiar un poco en
nuestra inventiva y buen juicio a la hora de confeccionar
aquellas piezas de las que carecemos.
El proceso a
seguir en la construcción de una maqueta de un navío antiguo es,
en rasgos generales el que se describe a continuación:
1º.-
Deberemos ensamblar la falsa quilla, que será la pieza
fundamental de la construcción de nuestro modelo a escala.
Posteriormente deberemos insertar en las medidas adecuadas,
(obtenidas del plano) las cuadernas, que formarán el armazón del
casco, cuidando sobre todo dos cosas, a saber: que las cuadernas
se inserten en sus medidas justas a lo largo de la quilla, a fin
de obtener adecuadamente las líneas de agua y la línea de
flotación, y que las cuadernas queden completamente
perpendiculares a la falsa quilla, para lo que podemos utilizar
una escuadra. A continuación insertaremos las plantillas de
las piezas de las diferentes cubiertas, coo se ve en la
imagen.
2º.- Una vez
hecho lo anterior, y configurado todo el casco del navío,
tendremos que comenzar a entracarlo. Para ello, primero
deberemos, con un lijador y lija no demasiado gruesa repasar los
cantos de las cuadernas para conseguir que sigan la línea de
agua de forma natural, ya que de otra formas las tracas
(tablillas que conforman el casco), no tendrían puntos de apoyo.
A continuación debemos ir colocando tracas sobre las cuadernas,
encolando los puntos de apoyo y clavando, con un clavador,
alfileres en los mismos, hasta que la cola fragüe, teniendo
cuidado de poner una traca en cada lado de la quilla, de forma
alternativa, ya que de no hacerlo así corremos el riesgo de que,
al tirar la cola cuando seca, la quilla quede desviada,
repercutiendo en gran manera en la apariencia final de la
maqueta, al no quedar los elementos finales alineados en la
forma que deberían, como por ejemplo los mástiles.
  
3º.- Al mismo tiempo que se van
colocando las tracas, y antes de la terminación final se van
añadiendo los detalles más interiores, de forma que no queden
manchados con cola los más externos, debiendo proceder al lijado
completo del casco antes de colocar el chapado exterior de
sapely.
  
Los
detalles se deberán ir añadiendo con suma paciencia, utilizando
para ello herramientas de precisión, entre las que no deben
faltar las pinzas, siendo éstas de gran utilidad para la
colocación de los detalles interiores del casco, por ejemplo, o
para el montaje de piezas como escaleras o cureñas de cañones,
que deberán pegarse con cola banca, manteniendo una posición
inmóvil hasta que fragüe la cola.
En las
imágenes superiores se pueden apreciar detalles del interior del
casco, desde uno de los guardatimones de popa, de la cubierta
superior, con el bote salvavidas, en el que se pueden ver los
remos, realizados a mano sobre una tablilla de nogal con
herramientas como limas, bisturís o lija, aunque también se
pueden utilizar herramientas eléctricas de precisión como el
conocido DREMEL. También se aprecian en la imagen central los
cañones de 22 lb. de la cubierta superior el cabillero de popa y
el cabrestante, así como las portas de los cañones del costado
de babor.
Por último
en la imagen de la derecha se puede apreciar la toldilla de popa
con un detalle de la bomba de achique y la campana de bitácora,
así como las escaleras la caseta del timonel. Se debe resaltar
que las puertas que se aprecian en un tono más oscuro son una
pieza aparte que tiene sus bisagras y pomo (hecho éste último
con una cabeza de alfiler dorado, lo que puede dar una idea del
tamaño). Igualmente se puede apreciar el enjaretado de popa y la
fogonadura del mástil de la mesana, donde posteriormente se
ajustará éste, que soportará una vela triangular de corte
latino. En este estadio de la construcción no se han incorporado
aún elementos como el fanal de popa o el asta de la bandera.
4º.- Una
vez que se ha terminado la construcción del casco se habrá de
incorporar al modelo la arboladura, consistente ésta en cuatro
mástiles, que, de proa a popa son, el bauprés o botalón de proa,
con su tormentín o torrotito, el trinquete, la mayor y la
mesana, con tres vergas o masteleros los dos primeros y una vela
triangular el último. En todos ellos tenemos que elaborar
cuidadosamente los obenques y obenquillos que son esas escalas
de cuerda que van desde las mesas de guarnición hasta la cofa, y
desde la cofa hasta el mastelerillo, ya que un error en la
tensión excesiva de estos hilos puede provocar su rotura, y la
vistosidad que proporcionan al modelo se pierde si no se hacen
bien. Cabe destacar que en el diseño y ejecución de la maniobra
se ha de poner sumo cuidado, ya que se ha de hacer a escala,
desde la medida o grosor de los hilos, las vigoras y motones,
etc., hasta el recorrido de las misma, teniendo en cuenta que
los hilos no deberán tensarse, ya que pueden romperse con los
cambios de temperatura, y que, para trabajarlos conviene tener
en cuenta un par de trucos, como encerarlos, para poder hacer
los nudos, o darles una solución de agua y cola blanca a partes
iguales, para simular la caída de los mismos.
  
Por fin,
este será el aspecto que puede presentar nuestro navío, una vez
terminado, y listo para hacerse a la mar.
Insisto en que el contenido de
esta página no pretende ser una guía de construcción de un
velero, y menos de estas características, ya que la complicación
que ello supone no puede resumirse aquí, pero quizá pueda servir
para atraer la curiosidad de alguien que se anime a emprender
una aventura como la que yo inicié hace dos años, y que me ha
reportado múltiples satisfacciones. De todas formas si alguien
quisiera animarse, me tiene a su disposición en el correo
electrónico, y en cualquier caso, si yo no supiera echar esa
mano que todos necesitamos, encontraremos a alguien que pueda.


Enlaces
Construcción del modelo de San Juan
Bautista
Galerías de coleccionismo
Historia y procedencia del apellido Japón
y su relación con el galeón San Juan Bautista

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